Espiritualidad
Somos comunidades orantes reunidas por el amor a Cristo y nuestra vida se desarrolla al interior de la clausura, armonizando la vida fraterna con silencio y soledad
El Carmelos es Contemplativo
Es una búsqueda ardiente de Dios y nos dirigimos a Él
respondiendo a una exigencia de intimidad divina. Para una carmelita la
radicalidad de la respuesta al amor a Dios tiene su ideal en Jesucristo. Por
eso vivimos en un clima de constante oración, concebida como un diálogo de
amistad con Dios.
El Carmelos es MARIANO
El Carmelo es profundamente mariano: la madre de Dios lo es
todo para él.
La vida de una Carmelita no es sólo un homenaje, servicio y
donación de amor a Cristo y a su Iglesia, sino también a la Virgen María su
Madre, su Reina, Patrona y modelo de oración.
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